El budismo es una «doctrina filosófica y espiritual» no teísta perteneciente a la familia dhármica. Comprende una variedad de tradiciones, creencias religiosas y prácticas espirituales principalmente atribuibles a Buda Gautama. El budismo se originó en la India entre los siglos VI y IV a. C., desde donde se extendió a gran parte del este de Asia y declinó su práctica en el país de origen durante la Edad Media. Existen dos ramas principales del budismo: Theravada (Escuela de los Ancianos) y Mahāyāna (El Gran Camino).
Las diferentes ramas del budismo difieren acerca de la exacta naturaleza del camino a la liberación; la importancia y el valor canónico de varias escrituras y enseñanzas, auto conocimiento y, especialmente, en las respectivas prácticas del budismo. Estas prácticas incluyen el Refugio Espiritual, la Samatha, Vipassana, Bodhicitta y las prácticas de la Vajrayāna del Estado de Generación y el Estado de Terminación. Fundamentalmente, el budismo contempla el estudio de las escrituras budistas, observar los principios morales, renunciar a lo material, la práctica de la Meditación, cultivar la sabiduría, la bondad y la compasión, la práctica Mahāyāna de la Bodhicitta y las prácticas Vajrayāna del Estado de Generación y el Estado de Terminación.dismo: Theravada (Escuela de los Ancianos).
En Theravada el objetivo final es lograr la cesación de las kleshas (estados destructivos mentales, incluyendo la ignorancia, la adhesión a lo material y la aversión) para lograr el sublime estado de Nirvana (espiritualidad) mediante la práctica del Noble camino óctuple (también conocido como el Camino medio), liberándose de esta forma del ciclo de sufrimiento y renacimiento. Therevada se sigue principalmente en Sri Lanka y el Sudeste de Asia.
La Mahāyāna incluye las tradiciones de Tierra Pura, Zen, Nichiren Budista, Budismo Shingon y Escuela Budista del Tiantai que tiene amplio seguimiento en todo el este de Asia. En lugar del Nirvana (espiritualidad), las enseñanzas de Mahāyāna se dirigen a lograr el estado de Buda (concepto) siguiendo el camino Bodhisattva, un estado donde se permanece en un ciclo de renacimiento para ayudar a otros a lograr su despertar al camino budista.
La Vajrayana cubre enseñanzas atribuidas a los indios Siddha y podría considerarse como una tercera rama del budismo o bien parte de la Mahāyāna. El budismo del Tíbet conserva las enseñanzas de la India del siglo VIII y se practica también en las regiones aledañas al Himalaya, en Mongolia y en Kalmukia (Rusia). El budismo tibetano aspira al estado de Buda (concepto) o el llamado Cuerpo del Arco Iris (‘ja’ lus).
Derivado del movimiento Sramana, el budismo fue fundado en la India en el siglo VI a. C. por Buda Gautama3 y ha ido evolucionando hasta adquirir gran diversidad en escuelas y prácticas actuales. Se encontraron ciertas dificultades para definir el budismo en Occidente.
Ancianos) y Mahāyāna (El Gran Camino).
El budismo se desarrolló a partir de las enseñanzas difundidas por su fundador Siddhartha Gautama, alrededor del siglo V a. C. en el noreste de la India. Los detalles de la vida de Buda se mencionan en antiguos textos del budismo, en los que existen marcadas inconsistencias en cuanto a los detalles de su vida, aunque no hay precisión acerca de las fechas en las que experimentó una rápida expansión hasta llegar a ser la religión predominante en India en el siglo III a. C. En este siglo, el emperador indio (Aśoka) lo hace religión oficial de su enorme imperio, mandando embajadas de monjes budistas a todo el mundo conocido entonces. No será hasta el siglo VII d. C. cuando iniciará un declive en su tierra de origen, aunque para entonces ya se había expandido a muchos territorios. En el siglo XIII había llegado a su casi completa desaparición de la India, pero se había propagado con éxito por la mayor parte del este del continente asiático.
El budismo ha ayudado en la difusión del lenguaje y a la adopción de valores humanistas y universalistas. Es una filosofía importante en el Extremo Oriente donde se encuentra presente en la totalidad de sus países. Desde el siglo XX se ha expandido también por el resto del mundo. Al carecer de una deidad suprema y mostrar a la vez su carácter salvífico y universalista, ha sido descrita también como fenómeno transcultural, filosofía o método de trasformación espiritual.
Hay certeza histórica y científica sobre la existencia del Buda Gautama, originalmente llamado
Siddharta Gautama
y conocido después también como Śākyamuni o Tathāgata. Se sabe que provenía de la segunda casta hindú, la kṣatriya, compuesta de guerreros y nobles. No obstante, algunos estudiosos como Andreu Bareau afirman que no es posible saber con exactitud si era un príncipe o un noble.
Los antiguos textos sugieren que nació en Kapilavatthu, un pueblo situado en lo que es hoy la frontera de Nepal y la India y que vivió mayormente en el noreste de India, en los actuales estados de Bihar y Uttar Pradesh. Existe evidencia de que nació en una comunidad Sakia, la cual era gobernada por un concejo donde no había rango, sino autoridad basada en la antigüedad del concejal.
La vida y enseñanzas de Gautama se transmitieron de manera oral con el fin de ejercitar la memoria. Cuatro siglos después de su muerte aparecieron los primeros textos del budismo, llamado el Canon Pāḷi, donde los hechos de su vida aparecen de manera dispersa, no existiendo una compilación biográfica completa hasta bastantes siglos después, siendo la más reconocida la del maestro y erudito hindú Aśvaghoṣa que vivió en el siglo I de Nuestra Era.
Además de la recopilación sobre su vida como Siddhārtha, existen también relatos sobre sus vidas previas llamadas jatakas. En estos relatos Buda aparece como un bodhisattva; alguien que atraviesa obstáculos a través de varias vidas en el camino hacia el Nirvāna.
Según la tradición, Los Cuatro Encuentros fueron una de las primeras contemplaciones de Siddhārtha. A pesar de las precauciones de su padre, alcanzó a salir del palacio en cuatro ocasiones en las que vio por primera vez en su vida a un anciano, a un enfermo, a un cadáver y por último a un asceta, realidades que desconocía personalmente.
A los 29 años, después de contemplar los cuatro encuentros, decidió iniciar una búsqueda personal para investigar el problema del sufrimiento. A esta decisión se le llama La Gran Renuncia. Se unió al entonces numeroso y heterogéneo movimiento hindú de los sramanas (‘vagabundos religiosos mendicantes’), renunciando a todos sus bienes, herencia y a su posición social, para seguir prácticas ascéticas.
Siddharta, después de casi morir de hambre a causa de un estricto ascetismo, se dio cuenta de que la moderación entre los extremos de la mortificación y la indulgencia hacia la experiencia sensorial, lograba incrementar sus energías, su lucidez y su meditación. Con este hallazgo, que llamó Camino medio, comió algo y se sentó bajo una higuera Bodhi; una especie sagrada en la India, con la promesa de no levantarse hasta hallar la solución al sufrimiento y ser un Buda. Esto ocurrió en la localidad de Bodhgaya, cerca de Benarés, que actualmente es un sitio sagrado de peregrinación budista.
Siddharta atravesó distintas etapas de meditación. En la primera parte de la noche logró el conocimiento de sus existencias anteriores (pubbe nivasanussati ñana), durante la segunda parte de la noche alcanzó el conocimiento de ver seres morir y renacer de acuerdo con la naturaleza de sus acciones (cutupapata ñana) y durante la última parte de la noche purificó su mente (asavakkhaya ñana) y tuvo un entendimiento directo de las Cuatro Nobles Verdades (cattari ariya-saccani).
Como última prueba se presentó Mara (la tendencia a la maldad en seres samsáricos, a veces interpretado como demonio), quien intentó hacer una serie de tentaciones. Sin embargo, Siddharta no cayó en estas tentaciones, con lo que logró ser libre del aferramiento a las pasiones pero sin represión de estas (destruyendo las cadenas del samsara).
Al final, conoció un estado definitivo de «no-retorno» al que se conoce como Nirvāņa, que significa ‘cese (del sufrimiento)’ pero el cual no es posible describir claramente con el lenguaje. En ese momento dijo «hecho está lo que debía hacerse». Tras alcanzar la iluminación, dedicó su vida a propagar sus enseñanzas en el norte de la India.
El despertar de Gautama es el punto de partida histórico del budismo y parte de la enseñanza de que alcanzar el Nirvana es posible; todos los seres humanos tienen el potencial de lograr un cese del sufrimiento y comprender la naturaleza del bodhi.
La enseñanza gradual del Buddha
EL BUDISMO EN EL MUNDO
El budismo no está sistematizado en una organización jerárquica vertical. La autoridad religiosa descansa en los textos sagrados: los Sutras, que son discursos del Buda Gautama y sus discípulos. Además de eso, hay un numeroso material de interpretación en el que contribuyen maestros y personajes a través de la historia que los han comentado y analizado.
La comunidad monástica se organiza históricamente por líneas de transmisión en el tiempo y en algunas escuelas las cadenas de relaciones entre maestros y discípulos son centrales. Los laicos tienen distinto papel dependiendo de las dos grandes ramas, Theravāda (‘escuela de los ancianos’) y Mahāyāna (‘gran vehículo’). En el budismo Mahayana, la vida laica se considera tan útil para alcanzar el Nirvana como la vida monástica, mientras que en el Theravada se da un énfasis a la vida monástica. Otra clasificación muy común es identificar una tercera rama; el Vajrayāna (o Tántrico), que se puede considerar una parte o una división del Mahayana.
Esta organización descentralizada ha permitido una enorme flexibilidad de puntos de vista, variaciones y enfoques. Las variantes de budismo se dieron por divisiones en el tiempo de puntos de discusión doctrinales, como a su vez, por distintos contextos sociales y geográficos, como un árbol ramificado.
FUNDAMENTOS BUDISTAS
También llamado el Dharma (en sánscrito, significa: soporte, apoyo, lo que mantiene, la auténtica naturaleza de la realidad, el camino), los Fundamentos budistas son la base de las enseñanzas del budismo.
A pesar de una enorme variedad en las prácticas y manifestaciones, las escuelas budistas comparten principios filosóficos entre sí. El estudio más profundo y la práctica más intensa, solía limitarse en oriente a las órdenes monásticas. En la actualidad solo el budismo theravāda tiene un énfasis en la vida monástica en detrimento de la vida laica . Las otras corrientes se desarrollan y elaboran sobre determinados aspectos del budismo original de la India.
Todos los elementos de las enseñanzas filosóficas fundamentales se caracterizan por estar estrechamente interrelacionados y contenidos en otros, por lo que para alcanzar su entendimiento se necesita una visión holística de su conjunto. Además, se suele subrayar el hecho de que todas las enseñanzas están orientadas a guiar o señalar el Dharma, del cual debe darse cuenta el mismo practicante. El Dharma solo puede ser experimentado o descubierto de manera directa a través de una investigación y práctica personal.
CONCEPTOS BUDISTAS
Las Tres Características de la Existencia (Tri-Laksana)
(En sánscrito) Las Tres Marcas, Los Tres sellos, Las Tres Realidades.
Esta enseñanza fundamental del budismo explica la naturaleza de los fenómenos del mundo percibido, los cuales poseen tres características universales:
- Anitya: impermanencia, transitoriedad o cambio.
- Anātman: insustancialidad (inexistencia de un ego permanente).
- Duḥkha: sufrimiento, descontento o insatisfacción.
Karma: causa y efecto
(En sánscrito) Causalidad, Ley de causa y efecto; acción intencional o volición. Semilla. Condicionamiento.
Según el budismo, toda acción intencionada (karma) crea uno o varios efectos que aparecen cuando las circunstancias son proclives, a lo que se llama maduración (vipaka) o fruto (phala). El karma en aplicación a la doctrina budista se refiere a cualquier acción de habla, cuerpo o pensamiento. Por tanto, los movimientos ajenos a la volición o la intencionalidad —como ocurre en el caso de actos reflejos— son neutrales kármicamente. Sin embargo, cualquier movimiento de la voluntad es karma aunque no sea consciente.
El “buen” y “mal” karma se distinguen de acuerdo a la raíz de las acciones. En el Kukkuravatika Sutta48 Buda clasifica el karma en cuatro grupos:
- Oscuro con resultado oscuro.
- Brillante con resultado brillante.
- Oscuro y brillante con un resultado oscuro y brillante.
- Ni oscuro ni brillante con un resultado ni oscuro ni brillante.
La oscuridad (el mal) no puede dar lugar a un brillante (feliz) resultado, pero aun así, el karma puede estar mezclado debido a una variedad de motivos buenos y malos.
El karma en el budismo explica también las diferencias por las que los seres tienen una vida más o menos larga, riqueza, belleza, salud o sabiduría. En el Cula-kammavibhanga Sutta49 Buda explica que estas cosas no existen por casualidad sino por el karma. El karma es una ley para explicar un mecanismo en el que está ausente un ser consciente que juzgue. Así, en el Mahakammavibhanga Sutta50 Buda explica los cuatro tipos de personas que deben distinguirse respecto al karma y su destino previsible:
- Quien hace el mal y va a un infierno, estado de degeneración o un renacimiento inferior.
- Quien hace el mal y va a un cielo, estado feliz o renacimiento superior.
- Quien hace el bien y va a un cielo, estado feliz o renacimiento superior.
- Quien hace el bien y va a un infierno, estado de degeneración o un renacimiento inferior.
Nótese que cielo e infierno no están expresando exclusivamente el destino tras la muerte, sino estados luminosos y felicidad o bien de oscuridad e infelicidad, que existen también en vida como efectos de acciones previas. El mecanismo del karma supone, por tanto, un reflejo bastante fiel de la realidad, no siempre considerada justa y en donde a las acciones buenas o malas no les sucede siempre el efecto deseado.
La doctrina de karma budista no significa destino ni predeterminación, ya que no existe un automatismo ciego en la voluntad respecto a las tendencias mantenidas y no es posible anticipar que ocurrirá. La práctica budista además permite tomar observación y consciencia de este funcionamiento para ocasionar un distanciamiento respecto a esas tendencias. El karma no se debe entender como castigo al igual que tampoco lo hacemos, por ejemplo, con el ADN. Karma es una más de los cinco tipos de condicionalidad o procesos lógicos del Universo (niyamas):
- Inorgánica.
- Orgánica.
- Psicológica.
- Moral.
- Trascendental.
Estos tipos de condicionalidad son impersonales y no hay intervención divina en ellos. Del mismo modo que la ley de la gravedad no requiere intervención divina. Algunos tipos de condicionalidad son inmutables: ni siquiera un Buda puede escapar de ser afectado una vez haya nacido y posea un cuerpo.
Tienda

Profesionales